Griselda Pastor – 25/11/2016

 

Sylvie Goulard lo anunció ante su partido hace ya una semana: “quiero ser candidata” y pilló por sorpresa al jefe de los ALDE (grupo liberal de la Eurocámara) Guy Verhofstadt, que intenta disuadirla porque si ella avanza, él mismo no puede mover ficha.

Hay quien afirma que Verhofstadt chillaba ayer mientras hablaban a puerta cerrada. Otros, que está muy disgustado porque ha empezado la campaña sin avisar, ni consultarle nada a nadie. Ella no quiere hablar de un jefe al que considera “brillante” y se limita a asegurar que ” no hago campaña contra nadie”.

Cree en la UE, piensa que es necesario revitalizar el eje francoalemán: “sin él, no hay nada”, dice. Pero añade que esto no implica marginar a nadie. Promete que buscará el diálogo con todos los grupos de la Cámara y acepta que su candidatura tiene una ruta difícil por delante.

Su grupo decidirá el día 29 y para ese primer examen prepara un discurso convincente: “Cuando estamos en una situación tan grave como la que tenemos ahora no hay que extrañarse porque debamos combatir algún reflejo viejo”. Y es que si Verhofstadt, exprimer ministro belga se quiere presentar, los liberales tendrán que decidir entre dos candidatos.

“No me presento contra nadie, me presento para defender lo que soy y en una democracia es lícito que haya más de un candidato”. Su grupo es el cuarto de la Cámara. Ante quienes aseguran que le queda grande el cargo Goulard dice: “A veces, los pequeños pueden ayudar a los grandes”.

Francesa, Sylvie Goulard habla con perfección además del inglés, alemán e italiano. No es la primera mujer que se presenta al cargo. Dos francesas lo han ocupado antes: Simón Veil (PPE) fue Presidenta en el 79. Nicole Fontaine, (PPE) 20 años después, en el 99. Las únicas mujeres Presidentas en una UE de hombres. Esta carencia puede jugar a su favor porque aunque otra mujer es también candidata en el PPE, McGuiness, su nacionalidad (irlandesa) dificulta el consenso en pleno Brexit.

Aunque la sustitución de Schulz será muy complicada. El malestar generado entre los socialistas por el PPE al negarle su apoyo para que continuara amenaza a la “gran coalición” sobre la que se instala la estabilidad de la Comisión.

Juncker, cuyo entorno amenazó con una dimisión si se marchaba Schulz se ha corregido ya. “Estoy en plena forma”, dijo ayer a la prensa. Igual que Tusk. Uno corre ” la maratón”, otro “de despacho en despacho” pero ninguno quiere ceder el puesto lo que parece confirmar que los gobiernos no van a intervenir obligando al grupo socialista a resolver el problema dentro del Europarlamebto, escenario para el que de momento no tienen candidato ya que confiaban en mantener s Schulz a pesar de que habían firmado con el PPE un acuerdo para dividirse la legislatura.

2017-05-19T00:50:05+00:00